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viernes, 31 de julio de 2015

El pino


Paul Signac, The Bonaventure pine, 1893, óleo sobre tela, 81 x 65,7 cm, Museo de Bellas Artes, Houston



Paisaje de Granadilla


Alejandro Cabeza, Paisaje de Granadilla, sin fecha, óleo sobre tela, 92 x 73 cm


Casa de campo


Georgios Jakobides, Casa de campo en Bavaria, 1884, óleo sobre tela, 36 x 52 cm, 
Colección Fundación Evripids Koutlidis (Galería Nacional), Atenas
(click en la imagen para ampliar



miércoles, 29 de julio de 2015

Ofelia


Maya Kulenovic, Ofelia, 2008, óleo sobre tela, 96,5 x 66 cm


La biografía de Maya Kulenovic nos dice que es una pintora canadiense que vive y trabaja en la ciudad de Toronto. El dato es engañoso; Maya nació en 1975 en Sarajevo (ex Yugoslavia, actual Bosnia-Herzegovina); esto es, tenía veinte años cuando finalizó la terrible guerra de Bosnia, consecuencia de la desintegración de Yugoslavia.


Ofelia corresponde a una etapa menos reciente de su producción, caracterizada por el retrato a niños de mirada triste y marcas de violencia en el cuerpo. Ante algunas de estas obras, uno tarda un rato en comprender que no está frente a retratos de niños sino, más probablemente, de cadáveres de niños.  A veces resalta la palidez de los rostros; otras, las marcas de heridas que ya no sangran. Es posible que Maya Kulenovic nunca haya abandonado del todo a Sarajevo.



lunes, 27 de julio de 2015

La lavandera


Henri de Toulouse-Lautrec, La lavandera, 1884-1888, óleo sobre tela, 93 x 75 cm, colección privada

Leemos por ahí:  “Este cuadro fue pintado por el artista cuando tenía solo 23 años y retrata a la lavandera Carmen Gaudin, a quien conoció en un restaurante en 1885. Lautrec sentía una irresistible atracción por esta muchacha pelirroja de su misma edad, quien posaba para él de vez en cuando para ganar dinero extra. Se piensa que Carmen también ejercía la prostitución, un mundo que el pintor retrató con fidelísima ternura. En la obra, Lautrec parece capturar la verdadera esencia de su modelo. Enfocada desde abajo, la figura forma una pirámide firmemente anclada por su mano izquierda en la mesa.

“Cansada luego de un arduo día de labores, su imponente cuerpo se relaja mientras ella se inclina con la mirada perdida pero desafiante hacia la luz de una ventana que da fe a la existencia de un brillante mundo exterior. La simpleza de la composición y el sobrio colorido en contraste con la implícita determinación y fuerte carácter de una mujer cuya mirada esconde pero su postura delata, muestra el equilibrio de emociones que Toulouse Lautrec es capaz de mostrarnos a través de su propia comprensión de la complejidad de la psicología humana.”

(http://www.emol.com/especiales/aprendiendo_a_mirar/la_lavandera.html)


domingo, 26 de julio de 2015

Estación


Camille Pissarro, Estación Lordship Lane, Dunwich, 1871, 
óleo sobre tela, 72,5 x 44,5 cm, The Courtauld Gallery, Londres

Camille Pissarro cantó la belleza del Cosmos pintando escenas inicialmente rurales y suburbanas, sobre todo de los alrededores de París. Pintó ininterrumpidamente durante más de cincuenta años. Su aproximación a la figura humana fue progresiva, meditada. Dominó el equilibrio de los volúmenes estáticos; lo suyo fue el paisaje, las grandes líneas directrices, la pincelada definida, siempre subordinada al conjunto. Hacia 1880 incorpora cierto puntillismo heredado de Seurat y comienza a pintar las calles de París. Sin embargo, es difícil hablar de una "evolución" en su pintura. Siempre fue un maestro.



sábado, 25 de julio de 2015

La jirafa incendiada


Salvador Dalí, La jirafa incendiada, sin fecha. Colección privada, óleo sobre tela.
En préstamo de largo plazo al Museo de Arte Moderno de San Francisco


Retrato de Karl


Egon Schiele. Retrato de Karl Zakovsek, 1910, óleo sobre tela



jueves, 23 de julio de 2015

Buenos amigos


William Merritt Chase, Buenos amigos, ca. 1888, pastel, 122 x 122 cm, colección privada



St. Cloude


Wassily Kandinsky, Park of St. Cloud, 1906, óleo sobre tela

Uno extraña al Kandinsky de los años de juventud, antes de 1911. El de la pincelada gruesa y furiosa.  



Barco


Mikalojus Ciurlionis, Barco, 1906, témpera

Poco se sabe de Mikalojus Konstantinas Ciurlionis,  pintor y compositor lituano nacido el 22 de Septiembre de 1875 y muerto el 10 de Abril de 1911. Wikipedia dice que Mikalojus "...contribuyó al simbolismo y al art nouveau y fue representativo de la época del fin de siècle. Durante su corta vida compuso alrededor de 250 piezas musicales y pintó alrededor de 300 cuadros. La mayoría de sus pinturas están alojadas en el Museo Nacional de Arte M. K. Ciurlionis en Kaunas, Lituania. Sus obras han influido profundamente en la cultura lituana moderna. El asteroide 2420 Ciurlionis lleva su nombre."



miércoles, 22 de julio de 2015

Nekrasov


Ivan Kramskoy, N. A. Nekrasov durante "Las últimas canciones"
1877-1878, óleo sobre tela, Galería Tretyakov, Moscú



Amaryllis


Piet Mondrian, Amaryllis, 1910, acuarela, 49,2 x 31,5 cm, colección privada


Antes de perderse para siempre en el diseño de servilletas y manteles, Mondrian supo pintar la belleza del Cosmos. Sobresalen sus rostros, paisajes, edificios, árboles secos en tardes oscuras, en los linderos del bosque.



martes, 21 de julio de 2015

Gato negro


Gwen John, Joven sosteniendo un gato negro
ca. 1920, 46 x 30 cm, óleo sobre tela, Tate Gallery, Londres



lunes, 20 de julio de 2015

Anunciación de Cestello


Sandro Botticelli, Anunciación de Cestello, 1489, témpera sobre panel, 
150 x 156 cm, Galleria degli Uffizi, Florencia

La imagen podría convertir al cristianismo a cualquier ateo con un mínimo de sensibilidad plástica. No pienso ni remotamente intentar una explicación de los aspectos formales o las connotaciones simbólicas de esta obra: no sé nada, y se me ocurre que la bibliografía al respecto debe ocupar bibliotecas enteras. Pero hay tantas cosas que me deslumbran, impresionan, intrigan: el perfecto cuadro dentro de un cuadro que es el paisaje de fondo; el lirio del ángel (Gabriel) uniendo este último con la escena del frente; el contraste entre la rigidez del edificio y la gracilidad de las figuras; la notablemente infrecuente postura de María; la sensación de movimiento, casi de paso de ballet entre ella y el ángel; el gesto respetuoso, delicado, expectante de Gabriel; la paz del rostro de María; el aspecto tan poco toscano del paisaje y, finalmente, ese puente interrumpido por la mitad del río que fluye hacia el fondo. Las líneas virtuales implicadas en la estructuración de las figuras son complejas y sutiles; el equilibrio está a cargo del color. Verdaderamente cuesta dejar de mirar esta obra.




Cornelio


Antonio van Dyck, Retrato de Cornelis van der Geest, 1620, 
óleo sobre tela, 32,5 x 17,5 cm, The National Gallery, Londres






domingo, 19 de julio de 2015

El Temerario


William Turner, El Temerario remolcado a su último amarre para el desguace
1839, óleo sobre tela, 122 x 90 cm, National Gallery, Londres




Veterinario


Wilhelm Leibl, Retrato del veterinario Dr. Reindl en su cabaña, 1890, óleo sobre tela



sábado, 18 de julio de 2015

Cabeza de leona


Théodore Géricault, Cabeza de leona, comienzos del Siglo XIX, 55 x 65 cm, Musée du Louvre, París

Géricault dedicó su corta vida a buscar la esencia de los seres vivos, en particular de los hombres. Pintó montones de caballos, aunque también gatos muertos, algún perro y fieras varias, antes de pasar a soldados, generales, náufragos y, sobre todo, seres con capacidades mentales disminuidas. Pintó locos, cleptómanos, mujeres carcomidas por la envidia o el vicio del juego, cabezas de torturados y más náufragos. Uno de sus cuadros se titula "Piezas anatómicas" y muestra una serie de brazos humanos desmembrados. Otro: "Cabeza de sobreviviente de un naufragio". Utilizó la pintura como una forma de entender las cosas. La inocencia asesina de las bestias, por ejemplo.



viernes, 17 de julio de 2015

Pescadores


Nicolae Grigorescu, Pescadores en Grandville, 1884, 27 x 34 cm. Colección privada, Bucarest



jueves, 16 de julio de 2015

El perro



Francisco de Goya, El perro (o Perro semihundido), 1819-1823, 131 x 79 cm, Museo del Prado, Madrid






miércoles, 15 de julio de 2015

Autorretrato



Rembrandt van Rijn, Autorretrato,1659, oleo sobre tela,
84 x 66 cm, National Gallery of Art, Washington






martes, 14 de julio de 2015

La lechera


Johannes Vermeer, La lechera, 1660-1661, óleo sobre tela, 45,5 x 41 cm. Rijksmuseum, Amsterdam




La canción de amor


Giorgio de Chirico, La canción de amor, 1914, óleo sobre tela, 59,4 x 73 cm, MOMA, Nueva York

La pintura remite a una serie de obras del autor que podríamos denominar "Piazza d'Italia", ya que varias llevan ese nombre. Paredones que impiden ver lo que ocurre al fondo, trenes extrañamente estáticos echando humo, muros con arcadas, muros de ladrillo, contraluces violentos, figuras de una melancolía inenarrable. "La canción de amor", una de las obras más conocidas de Giorgio de Chirico; sorprende y atrae al mismo tiempo. El humor y la tristeza van de la mano; el equilibrio es perfecto.


Atardecer sobre el Hudson


Leon Dabo, Atardecer sobre el Hudson, 1909, óleo sobre tela


Uno se queda mirando las lucecitas del fondo, las minúsculas siluetas humanas sobre la orilla de este lado, el clima de neblina donde cielo y agua se confunden ("Fog and mist" se llaman varias de sus obras). El paisaje parece haber sido captado desde muy lejos con un potente teleobjetivo, de manera tal que todo es lejano, vaporoso, inasible.



domingo, 12 de julio de 2015

Mujer con canasta


Juan Gris, Mujer con canasta, 1927, oleo sobre tela, colección privada


Mujer con canasta es la última obra realizada por Juan Gris. Él, que se pasó la vida pintando bodegones, mesas con guitarras, botellas, sifones y copas de cristal, eligió esta figura para acompañarlo en sus últimos días. Líneas simples, colores suaves, los contrastes circunscriptos a un rostro de ojos que ya no miran. Algún día sabremos por qué.

  

sábado, 4 de julio de 2015

Judith


Gustav Klimt, Judith 1, 1901, óleo sobre tela,
84 x 42 cm, Galería Belvedere, Viena


Judith 1, o Judith y Holofernes, constituye la primera de las obras de la "fase dorada" de Klimt y una de las cumbres del Art Nouveau. Los ojos semicerrados de la Judith bíblica ofrecen una sensualidad relajada mientras sus manos sostienen delicadamente la cabeza decapitada de Holofernes. La obra combina pintura al óleo junto con pátinas de oro; el marco es de cobre labrado. Las pinceladas parecen derramarse sobre el cuerpo de Judith en una mezcla de azules y tonos cálidos. La mirada siempre vuelve a los ojos de Judith.


viernes, 3 de julio de 2015

La madre


Lucien Freud, The painter's mother (2), 1972,
óleo sobre tela, 14 x 18 cm, colección privada


Los retratos de Freud impactan, obligan a segundas, terceras miradas a esos rostros marcados por el tiempo, cualquiera sea su edad. Son retratos sin sonrisas, de ojos grandes y acuosos y mirada entre perpleja y sombría, de algún modo ominosa: cierta prensa los calificaba de "despiadados". La pincelada es fuerte, por momentos violenta, destacando los brillos vagamente geométricos. Nieto de Sigmund, nació en Berlín y murió en Nueva York; no obstante, con su característico desprecio por los hechos, los ingleses lo consideran el pintor británico más importante del Siglo XX. Murió pintando.